El proyecto de Ley de Función Pública incluye dos pequeños párrafos, «que pasan casi inadvertidos» en la disposición séptima, redactados de manera «deliberadamente deficiente y general» y que otorgarán al Gobierno la capacidad de crear «una Administración afín, a su imagen y semejanza». Y lo hará sólo durante seis meses, esto es, «justo hasta que se celebren las próximas elecciones generales».

